Por qué hacer consultoría de datos desde Canarias no es una limitación, es una posición

Trabajar desde las Islas Canarias, lejos de Madrid o Barcelona, suele presentarse como un hándicap que hay que compensar. Este post explica por qué, en el caso concreto de los datos, es justo lo contrario: Canarias tiene un dato público de calidad, una infraestructura institucional activa y varios sectores (turismo, pero también agroalimentario, comercio y administración pública) donde ese ecosistema ya está tomando forma — no en la periferia de estos procesos, sino bastante cerca del centro.
El dato público ya existe, y es más bueno de lo que parece
Canarias tiene algo que muchas regiones no tienen: un instituto de estadística con API REST abierta y en formato JSON — el ISTAC — con series históricas que van mucho más allá del turismo: economía, mercado laboral, agricultura y pesca, demografía, precios. A eso se suma el Portal de Datos Abiertos de Canarias, con más de 7.500 datasets públicos entre Gobierno, ISTAC y SITCAN, que cubren prácticamente cualquier sector, no solo el hotelero.
Esto no es un detalle técnico menor. Significa que un negocio turístico puede compararse contra la ocupación media de su zona, pero también que una cooperativa agrícola puede consultar datos de producción o precios de referencia, o que un comercio puede acceder a indicadores económicos generales — el dato público de partida ya existe, es gratuito, y está mantenido por una institución pública, no por un proveedor privado que lo vendería como producto aparte.
Un ejemplo concreto de hacia dónde va la infraestructura europea
El caso más avanzado hoy, a nivel de infraestructura europea de datos, es el turístico — pero sirve como ejemplo del patrón, no como el único terreno de juego. La Unión Europea está desplegando un espacio europeo de datos de turismo — el proyecto DEPLOYTOUR, con 15,3 millones de euros de financiación Digital Europe — a través de cinco pilotos regionales, y uno de esos cinco es, exactamente, Baleares-Andalucía-Canarias.
Esto importa más allá del turismo porque es la prueba de que Canarias no está esperando a que la infraestructura europea de datos llegue algún día — ya es una de las regiones donde se está construyendo, en al menos un sector. Es razonable esperar que patrones similares (espacios de datos sectoriales, financiación europea, pilotos regionales) lleguen a otros ámbitos con el tiempo — agroalimentario, comercio, administración — y que Canarias vuelva a tener un asiento en esa mesa, no porque sea turismo, sino porque ya hay experiencia institucional de cómo participar en estos procesos.
Un ecosistema de apoyo que existe, aunque poco conocido
Hay una red de entidades públicas pensada específicamente para esto, y gran parte es gratuita:
- Red CIDE, coordinada por el ITC, con técnicos en todas las islas para asesoramiento en innovación y búsqueda de financiación
- CIDIHUB, el único European Digital Innovation Hub reconocido en Canarias, con validación tecnológica gratuita para pymes
- El propio ITC (Instituto Tecnológico de Canarias), como centro público de I+D+i que coordina a los dos anteriores
- El Observatorio Turístico de Canarias, con inteligencia turística pública que ya normaliza, desde dentro de la propia administración, la idea de decidir con datos
Ninguna gran consultora nacional tiene un motivo real para conocer bien este ecosistema local — para ellas es una pieza más de un mapa mucho más grande. Para un proyecto que nace y vive aquí, es el terreno de juego principal.
Y no es solo un ecosistema para pymes — las instituciones también son parte del tablero
Todo lo anterior no es solo un contexto que ayuda a una empresa privada. El propio Gobierno de Canarias, los cabildos y ayuntamientos son, a la vez, generadores de ese dato abierto y, cada vez más, consumidores de diagnósticos de madurez de datos para su propia gestión — el Observatorio Turístico de Canarias es prueba de que la propia administración ya invierte en esto para sí misma, no solo para terceros.
Esto importa porque el mismo ecosistema que sirve a una pyme sirve, con matices, a una institución: un ayuntamiento, un consejo insular o una fundación pública tienen preguntas de madurez de datos parecidas — ¿existe una fuente única de verdad?, ¿hay un rol claro de responsabilidad sobre la calidad del dato? — aunque el contexto regulatorio (contratación pública, normativa de transparencia) añada capas que una pyme no tiene. No es el mismo tipo de proyecto que una micropyme, pero es la misma lógica de fondo, y el mismo ecosistema institucional (ITC, Red CIDE) sirve de puente entre ambos mundos.
Por qué el español (y no el inglés técnico por defecto) también es una decisión estratégica
Buena parte del vocabulario de este sector llega solo en inglés — data spaces, data trust, benchmarking, data governance. Trabajar y comunicar en español no es una limitación de alcance, es una decisión deliberada: la inmensa mayoría de las pymes canarias, de cualquier sector, y buena parte del personal técnico de las propias instituciones locales, no van a leer un informe técnico en inglés antes de decidir si les conviene ordenar sus datos.
Lo que esto significa en la práctica
Nada de esto sustituye al trabajo concreto con cada negocio. Pero sí cambia el punto de partida: no se llega desde fuera a proponer algo genérico, se llega ya conociendo qué dato público existe para comparar, qué infraestructura europea se está construyendo aquí mismo, y qué apoyo institucional gratuito está disponible antes de que un proyecto tenga presupuesto propio.
Cómo lo hacemos en Inari
Usamos la API del ISTAC como fuente de benchmarking externo en los diagnósticos, seguimos de cerca el desarrollo de los espacios de datos europeos y su piloto canario en turismo, y ya tenemos cita agendada con Red CIDE para septiembre. Trabajamos con pymes de distintos sectores — no solo hostelería — y, a medida que el proyecto crece, también con instituciones que comparten esta misma lógica de fondo. Si quieres entender qué parte de este ecosistema le podría servir a tu negocio u organización, con gusto lo repasamos juntos en una conversación breve, sin compromiso.